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Consejos para aprobar la selectividad o PAU

La PAU  es una de las pruebas más duras para un estudiante por la alta presión que implica presentarse a una prueba tan decisoria como esta. A esto hay que sumarle la cantidad de personas que se presentan a un  mismo examen y muchas veces el desconocimiento y desconcierto que se produce con algunos temas en relación con la prueba. Tener una buena nota media en bachillerato muchas veces consigue que los estudiantes no vayan tan presionados al examen final por lo que una de las recomendaciones básicas que hacen todos los profesores a sus alumnos es que durante  los dos años de bachillerato que hay que hacer, se obtengan buenas notas. El día a día es fundamental para adquirir conocimientos y la evaluación continua nos ofrece muchas ventajas con respecto a los días previos al examen final, cuando estudiar resulta agobiante y la presión es mayor.

Prepararse esta prueba durante dos años nos dará muchas ventajas y obtendremos una nota media mayor, por lo que si vamos a acceder a una universidad pública llevaremos ventaja con el resto de personas que también quieran acceder a la universidad.

Sentir nervios durante la semana previa a selectividad es algo imposible de controlar debido a que el examen se hace en un lugar diferente, con gente desconocida y en ocasiones con cientos de personas en una misma clase, algo a lo que muchos no están acostumbrados del todo. Los días previos a selectividad es recomendable conocer la zona donde vamos a realizar nuestro examen, saber dónde está cada lugar y el medio de transporte que vamos a utilizar. El cerebro al encontrarse con lugares y ambientes nuevos y diferentes a los que está acostumbrado tiende a bloquearse y no rendir al máximo. Unos días antes podemos pasear por la zona donde vamos a realizar la prueba para que nada nos resulte nuevo y vayamos un poco más preparados y mentalizados de la importancia de la prueba que vamos a realizar. La tercera recomendación es estudiar.

Estudiar no resulta fácil para muchas personas y existen multitud de asignaturas con cientos de temas que quizá no se nos den del todo bien. Es importante ir bien preparado a cualquier examen que queramos realizar.  Tener un profesor particular unas horas a la semana es una opción que muchos estudiantes eligen, debido a la dificultad de las asignaturas de la PAU o alguna de ellas. Si tenemos un profesor a domicilio o en una academia tendremos una gran ayuda. Así podremos consultar cualquier duda y realizar ensayos de exámenes reales para mitigar los nervios que tendremos el día final. Hacer pruebas con exámenes reales es  muy recomendable para tener en cuenta cómo será el examen, el tiempo que tendremos para realizarlo, los tipos de exámenes disponibles y demás detalles.

Las clases particulares son muy efectivas para realizar este tipo de ensayos y acostumbrarnos a las dimensiones de una prueba eliminatoria como es la PAU. Sea cual sea la asignatura que nos resulte complicada, un profesor particular puede ser de gran ayuda, haciendo incluso que la clase sea amena y entretenida sin presiones y personalizada a la forma de estudio del estudiante, para que aprenda la mejor manera de hacer un examen final, la preparación es algo importantísimo y clave. Unos nervios no controlados el día del examen pueden echar a perder todo el esfuerzo y conocimientos realizados durante años de estudio. Por esta razón es tan importante sentirse seguro en día del examen y mentalizarse de una forma correcta para no cometer errores el día más importante del curso.

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